diciembre 31, 2016

Bye 2016

Cuando arrancó el mes de diciembre, tuve toda la intención de acercarme por aquí y escribir: Bienvenido diciembre, yeah! y echarles algún cuentico de lo acontecido en los ya 7 meses transcurridos desde que tocamos tierra norteamericana, con intención de hacer vida tipo rutina. Pues bien, me ocupé mucho (afortunadamente, aunque solo fueron unos días) y que tal que ya casi se acaba, no solo el mes, sino el año y me acerco a los 7 meses de estadía en esta ciudad... el tiempo no se detiene.

No voy a relatar lo vivido desde la última entrada al blog, voy a graficárselos: montada en una gigantesca montaña rusa, con subidas, bajadas, risas y el sustico en la barriga, lloras, te sientes mareada, ganas de vomitar y vuelves a reír con los que te acompañan en la experiencia, en ese momento tomas la foto y al segundo un viraje repentino, crees que vas a salir volada, pero no, te mantienes atada a tu asiento, con la seguridad plena de que no te caerás, además en el fondo hay la consciencia de que en algún momento se va a detener y te podrás bajar, es mas hasta dirás que no te montas más en esa vaina, pero segurísimo que reirás full y  publicaras la foto en las redes.

Escenefiqué hasta un posible futuro, así somos; lo cierto es que en el presente sigo montada en la montaña rusa con el sustico y la risita, pero en ese trayecto donde logras voltear para los lados y ver lo alto que estas, desde donde te das cuenta de la belleza de lo que te rodea.

Ha sido medio año intenso, unas navidades extrañas, muchos cambios, mis fotos no tienen nada que ver con las de años anteriores, excepto porque sigo siendo yo la que toma la foto, y doy gracias por ello.  

C´est la vie! diría mi mamá, que le gustaba el francés, por Charles Aznavour. Vivir es transitar por todas esas emociones, son inevitables, de lo contrario no estas vivo. Quebrarse y recomponerse forma parte de los tramos del camino, el secreto está en no resistirse a cada uno, sino dejar fluir. Yo reconozco que en las curvitas $$ encuentro mi mayor resistencia, por eso se me hacen largas, trabajo en ello. 

Y así voy, curvas, subidas y bajadas pero con muchos más tramos de contemplación y disfrute. Cuando se llega a la certeza de que estas en este mundo temporalmente debes disfrutarlo y nada más; razón por la cual hay que encontrar las vías para lograrlo. A mi particularmente, me resulta efectivo el leer, esas palabras que te alimentan el alma, no el ego, causándome un vibrar positivo, leer así sea un párrafo de por ejemplo, W. Dyer, E. Tolle, L. Hay, Chopra, una frase positiva en Instagram o Facebook, me llevan de la baja a la alta energía en segundos, me reconecta. 

Intentar hacer silencio mental, la música, me hacen el click de nuevo, al recordar que sentirse bien solo depende, exclusivamente de mí, de nada externo, es una decisión, mi decisión.

Quedan horas para que termine el año 2016, y no se trata del número del año, sino de las horas, minutos, segundos que estas en este mundo sintiendo que? El tiempo no se detiene, a mí se me va como más rápido ahora, sigo extrañando a muchas personas, pero me alimento en pensarlas e imaginarlas prontamente conmigo, me disfruto mis copitas de vino, mis partiditas de cartas, las largas caminatas, trabajar duro y volver a la búsqueda de trabajo, las montadas en autobús, que hace muchos años no hacía, como se se darán cuenta tengo algunas limitaciones, pero otras tantas libertades y al final todo se equilibra. 

Hoy es día de hacer las intenciones para el 2017 y soltar lo que pesa, lo que no funciona, aquello que te causa tristeza, hay que abrir espacio para lo nuevo. No importa lo que estés haciendo hoy a las 12 am, lo importante es lo que estés sintiendo y el sentir es el reflejo de lo que estas pensando, pendiente entonces de tus pensamientos.


 "El estado de tu vida es nada mas que un reflejo del estado de tu mente"  Wayne W. Dyer

Feliz fin de año para todos, gracias 2016 y que el 2017 sea el mejor de todos los vividos hasta ahora.

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